divendres, 10 d’abril de 2009

This Is Northern Soul: 2ª parte




JAMES FOUNTAIN. Seven Day Lover.


Segona part de l'article This is Northern Soul, escrit per J. Luis Paz Grajera (Madrid) per a l'AMPLI.


UN SONIDO


Una de las cuestiones que la mayoría de la gente de la escena Soul se ha planteado es si hay alguna manera de distinguir un tema Northern Soul de otro que no lo es. La verdad es que cualquier apasionado te lo podría decir con tan sólo escuchar unos pocos segundos de una canción, pero para los profanos es un poco farragoso, ya que la música que ha sido calificada o clasificada como Northern Soul no fue creada para encajar en tal definición, sino que tal definición se aplica a la música Soul que reúne una serie de requisitos y tiene unas determinadas características. Por definición, cualquier tema americano de música Soul producido durante los años sesenta y que tenga el ritmo de un tema Motown, es decir, rápido, melódico, con dedos chasqueando el compás 4/4, rasgueo cortante de guitarra eléctrica, bajo repetitivo, trompetas quejumbrosas, xilófonos, cuerdas... es susceptible de ser calificado como Northern Soul.
Este tipo de sonido se puso de moda debido al gran éxito alcanzado por el sello discográfico Motown a mediados de los años sesenta, y fue llevado a la perfección por los Funk Brothers, o lo que es lo mismo, por los músicos de sesión que participaron en la gran mayoría de las grabaciones de la discográfica de Detroit de 1959 a 1972. Durante su apogeo, hubo una gran cantidad de sellos independientes que intentaron a su manera y con sus limitados medios aprovechar ese éxito lanzando temas en una onda similar. Algunas compartían ubicación geográfica con Motown en Detroit, como es el caso de Golden World y Ric Tic (que más tarde serían absorbidas por Motown), y otras muchas se situaban en los lugares más recónditos de los Estados Unidos. Es de este tipo de producciones, que en su día fracasaron estrepitosamente ya fuera por la pobre distribución o por la saturación del mercado, de las que se ha nutrido siempre la escena Northern Soul.
Las compañías de discos pequeñas no podían permitirse hacer lanzamientos a gran escala, se tenían que conformar con prensar unos cuantos cientos de copias y hacerlas circular a un nivel muy reducido entre los dj's y tiendas de su zona de influencia más próxima. Otra posible explicación para que tales discos pasaran desapercibidos en su momento puede ser la pobre calidad técnica de muchas de esas grabaciones, realizadas con medios muy austeros.
La recuperación de estos raros discos de Soul se convirtió en todo una obsesión para coleccionistas y disc jockeys. Al principio, la fuente más común para encontrarlos era en las tiendas de discos especializadas y que importaban directamente de los Estados Unidos, tales como la anteriormente citada Soul City, en Londres, Global Records, en Manchester o Select-A-Disc en Nottingham. Sin embargo, pronto se vería que tener un contacto en Estados Unidos, o viajar regularmente al país norteamericano y pasarse cientos de horas en almacenes y viejas tiendas de segunda mano rebuscando entre miles de discos sencillos, era la mejor manera de conseguir “tesoros” exclusivos.

Uno de esos coleccionistas que tuvo la suerte de viajar con regularidad a los Estados Unidos fue Ian Levine. No está de más recordar que, a principios de los años setenta, hacer un viaje transatlántico no estaba al alcance de cualquiera, no existían las ofertas de paquetes de vacaciones que existen hoy día ni los vuelos de bajo coste, sin embargo los padres de Ian tenían una situación económica privilegiada que les permitía tal cosa. Levine comenzó a coleccionar discos de Motown, así como cosas de otros sellos menos conocidos, discos que solía escuchar en programas como el de Kenny Everett en Radio Caroline, el tipo de material que solían poner a finales de los sesenta en el club Twister Wheel de Manchester, aunque él era aún demasiado joven como para que le dejaran ir allí. Se recorría las tiendas de discos y solía hacer negocio comprando cosas a dos chelines que luego revendía él por cinco, invirtiendo sus beneficios en rarezas Soul.
Cuando comenzó a viajar con sus padres a los Estados Unidos para pasar las vacaciones es cuando Ian se convirtió en un serio y dedicado coleccionista. Mientras sus progenitores se relajaban al sol y disfrutaban de la experiencia americana, el mofletudo muchacho solía pasarse el día entero escudriñando tiendas de discos y trastos viejos a la búsqueda de singles baratos. Fue en estas expediciones vacacionales cuando Levine descubrió cosas como Hit and Run de Rose Batiste en el sello Revilot o Please Let Me In de JJ Barnes en Ric-Tic, que le ayudaron a desarrollar un exquisito gusto por el Soul raro y a descubrir con gran satisfacción que estos discos “fallidos” le gustaban tanto o más que los grandes éxitos de gente como los Four Tops o Martha Reeves.

Al principio, a Levine no se le pasaba por la cabeza ser dj. Se limitaba a llevar sus cajas repletas de 45's al club Twisted Wheel para que los dj's residentes como Les Cockell pincharan por primera vez en Gran Bretaña sus “descubrimientos” ante la estupefacción general de un público devoto. Según sus propios cálculos, hacia el año 1972 Levine contaba con una envidiable colección de más de 20.000 singles, cantidad que iría en aumento en años sucesivos hasta llegar a una cifra cercana a los 60.000. Estos discos formaron la base de cualquier lista de favoritos de cualquier dj o aficionado al Soul raro, y la dieta habitual de los asistentes a clubes como el Twisted Wheel o el Torch.
Con tal masiva colección no es de extrañar que finalmente fuera el propio Levine el que se pusiera tras los platos, hecho que sucedió en el Blackpool Mecca de su ciudad natal.
Blackpool Mecca no fue sino uno más de una serie de clubes emblemáticos en los que se desarrolló el culto al Soul raro. Éste tomó el relevo del Torch, en Turnstall, Stoke-on-Trent, como a su vez éste lo había tomado del Twisted Wheel, y sería el precedente de la era dorada del Northern Soul que tuvo su momento cumbre en el Casino de Wigan.




LOS COMIENZOS DE UNA ESCENA: TWISTED WHEEL


Northern Soul Dancers


Todo comenzó más o menos en Manchester, si no tenemos en cuenta las sesiones de toda la noche que tenían lugar en el Flamingo londinense. Allí, tras la visita de Dave Godin al Twisted Wheel en 1970 y su posterior artículo para Blues and Soul, se puso de manifiesto lo que muchos ya venían constatando desde hacía tiempo: el surgimiento de todo un culto basado en los discos Soul más extraños y con un ritmo endiabladamente rápido para bailar, lo que habitualmente se hacía en las llamadas allnighters, sesiones que solían comenzar a media noche y se prolongaban hasta las primeras horas del amanecer. Estas sesiones no sólo atraían a los soulies de la propia ciudad, sino que se convertían en punto de encuentro de todos aquellos aficionados que no tenían ningún reparo en recorrer 200 ó 300 kilómetros para saber realmente qué era lo que allí se cocía, deseando conocer de primera mano si las entusiastas apologías de Godin eran fundadas. El columnista de Blues and Soul terminaba su famoso artículo así: Es mi tipo de gente, y según iba hacia la estación para coger el tren de vuelta a casa, los sonidos apenas perceptibles de la música Soul me recordaban que la sesión del domingo por la tarde había comenzado ya, y no importa las trabas que se le pongan en su camino, la música Soul, como la vida misma, sigue adelante. Porque todos y cada uno de nosotros mantenemos la fe….
Twisted Wheel ya era en el año 1964 un serio competidor para los clubes londinenses que programaban R&B tales como el Scene o el Flamingo. Su programación fue cambiando gradualmente de la música en directo a las grabaciones, y del inicial R&B al Soul. Uno de los primeros pinchadiscos que propiciaron este cambio de política musical fue Roger Eagle, considerado por muchos como uno de los pioneros en introducir los sonidos del Soul de importación entre los aficionados norteños. Curiosamente, años más tarde Eagle llegaría a decir que hubo un momento en que se sintió muy frustrado con la escena que él mismo había ayudado a crear de algún modo, cuando el anfetamínico público del Wheel le demandaba más y más discos de ritmo frenético para mantenerse en la pista bailando acrobáticamente.
El formato allnighter se consolidó como el más adecuado para el público soulie, tal como ya había sucedido en el club Flamingo de Londres. Todos los sábados, las sesiones daban comienzo a las 11 y finalizaban oficialmente a las 7,30 de la madrugada, para disgusto y preocupación de progenitores. El club de Whitworth Street se convirtió en el sitio de peregrinaje para la gente “in” del Soul, y todos lo fines de semana acudían desde todos los puntos cardinales de Gran Bretaña para escuchar lo que en sus clubes locales no podían, los nuevos descubrimientos que eran pinchados por primera vez en el Wheel. Los pinchadiscos empezaban a cobrar mucha relevancia en la escena, era habitual que apasionados coleccionistas se convirtieran en dj’s, como fue el caso de Brian “45” Phillips, cuya pasión por los discos le llevaron, primero a proveer a los dj’s del Twisted Wheel, y más tarde a ponerse tras los platos, cosa que sucedería en el periodo 1969-1970. Incluso después de dejar sus labores como dj, Brian continuó importando y vendiendo discos, y siendo uno de los proveedores habituales de la escena: era habitual encontrarme a gente sentada frente a mi casa cuando llegaba del pub, esperando para comprarme material. Ian Levine fue otro de esos proveedores de discos para las allnighters del Wheel, pero aún tendría que pasar un tiempo para que se decidiera a pinchar.
Poco después de la visita de Godin, el Twisted Wheel cerró sus puertas presionado por las autoridades locales, que denunciaban los habituales problemas de drogas que han sido siempre asociados con la escena Northern Soul.
Fueron grandes en el Twisted Wheel:

At The Discoteque de Chubby Checker
I Hurt on the Other Side de Jerry Cook
Darkest Days de Jackie Lee
There’s Nothing Else to Say de The Incredibles
Harlem Shuffle de Bob and Earl
You’re Gonna Make Me Love You de Sandi Sheldon
Gotta Have Your Love de The Shapphires
I Can’t Get A Hold of Myself de Clifford Curry
Breakin’ Down the Walls of Heartache de The Bandwagon
Boogaloo Party de The Flamingos
Ain’t Nothin’ But a House Party de The Showstoppers







This is Northern Soul: 3a parte. Golden Torch y Blackpool Mecca, es publicarà el divendres 17/04/09.
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