divendres, 10 d’abril del 2009

This Is Northern Soul: 2ª parte




JAMES FOUNTAIN. Seven Day Lover.


Segona part de l'article This is Northern Soul, escrit per J. Luis Paz Grajera (Madrid) per a l'AMPLI.


UN SONIDO


Una de las cuestiones que la mayoría de la gente de la escena Soul se ha planteado es si hay alguna manera de distinguir un tema Northern Soul de otro que no lo es. La verdad es que cualquier apasionado te lo podría decir con tan sólo escuchar unos pocos segundos de una canción, pero para los profanos es un poco farragoso, ya que la música que ha sido calificada o clasificada como Northern Soul no fue creada para encajar en tal definición, sino que tal definición se aplica a la música Soul que reúne una serie de requisitos y tiene unas determinadas características. Por definición, cualquier tema americano de música Soul producido durante los años sesenta y que tenga el ritmo de un tema Motown, es decir, rápido, melódico, con dedos chasqueando el compás 4/4, rasgueo cortante de guitarra eléctrica, bajo repetitivo, trompetas quejumbrosas, xilófonos, cuerdas... es susceptible de ser calificado como Northern Soul.
Este tipo de sonido se puso de moda debido al gran éxito alcanzado por el sello discográfico Motown a mediados de los años sesenta, y fue llevado a la perfección por los Funk Brothers, o lo que es lo mismo, por los músicos de sesión que participaron en la gran mayoría de las grabaciones de la discográfica de Detroit de 1959 a 1972. Durante su apogeo, hubo una gran cantidad de sellos independientes que intentaron a su manera y con sus limitados medios aprovechar ese éxito lanzando temas en una onda similar. Algunas compartían ubicación geográfica con Motown en Detroit, como es el caso de Golden World y Ric Tic (que más tarde serían absorbidas por Motown), y otras muchas se situaban en los lugares más recónditos de los Estados Unidos. Es de este tipo de producciones, que en su día fracasaron estrepitosamente ya fuera por la pobre distribución o por la saturación del mercado, de las que se ha nutrido siempre la escena Northern Soul.
Las compañías de discos pequeñas no podían permitirse hacer lanzamientos a gran escala, se tenían que conformar con prensar unos cuantos cientos de copias y hacerlas circular a un nivel muy reducido entre los dj's y tiendas de su zona de influencia más próxima. Otra posible explicación para que tales discos pasaran desapercibidos en su momento puede ser la pobre calidad técnica de muchas de esas grabaciones, realizadas con medios muy austeros.
La recuperación de estos raros discos de Soul se convirtió en todo una obsesión para coleccionistas y disc jockeys. Al principio, la fuente más común para encontrarlos era en las tiendas de discos especializadas y que importaban directamente de los Estados Unidos, tales como la anteriormente citada Soul City, en Londres, Global Records, en Manchester o Select-A-Disc en Nottingham. Sin embargo, pronto se vería que tener un contacto en Estados Unidos, o viajar regularmente al país norteamericano y pasarse cientos de horas en almacenes y viejas tiendas de segunda mano rebuscando entre miles de discos sencillos, era la mejor manera de conseguir “tesoros” exclusivos.

Uno de esos coleccionistas que tuvo la suerte de viajar con regularidad a los Estados Unidos fue Ian Levine. No está de más recordar que, a principios de los años setenta, hacer un viaje transatlántico no estaba al alcance de cualquiera, no existían las ofertas de paquetes de vacaciones que existen hoy día ni los vuelos de bajo coste, sin embargo los padres de Ian tenían una situación económica privilegiada que les permitía tal cosa. Levine comenzó a coleccionar discos de Motown, así como cosas de otros sellos menos conocidos, discos que solía escuchar en programas como el de Kenny Everett en Radio Caroline, el tipo de material que solían poner a finales de los sesenta en el club Twister Wheel de Manchester, aunque él era aún demasiado joven como para que le dejaran ir allí. Se recorría las tiendas de discos y solía hacer negocio comprando cosas a dos chelines que luego revendía él por cinco, invirtiendo sus beneficios en rarezas Soul.
Cuando comenzó a viajar con sus padres a los Estados Unidos para pasar las vacaciones es cuando Ian se convirtió en un serio y dedicado coleccionista. Mientras sus progenitores se relajaban al sol y disfrutaban de la experiencia americana, el mofletudo muchacho solía pasarse el día entero escudriñando tiendas de discos y trastos viejos a la búsqueda de singles baratos. Fue en estas expediciones vacacionales cuando Levine descubrió cosas como Hit and Run de Rose Batiste en el sello Revilot o Please Let Me In de JJ Barnes en Ric-Tic, que le ayudaron a desarrollar un exquisito gusto por el Soul raro y a descubrir con gran satisfacción que estos discos “fallidos” le gustaban tanto o más que los grandes éxitos de gente como los Four Tops o Martha Reeves.

Al principio, a Levine no se le pasaba por la cabeza ser dj. Se limitaba a llevar sus cajas repletas de 45's al club Twisted Wheel para que los dj's residentes como Les Cockell pincharan por primera vez en Gran Bretaña sus “descubrimientos” ante la estupefacción general de un público devoto. Según sus propios cálculos, hacia el año 1972 Levine contaba con una envidiable colección de más de 20.000 singles, cantidad que iría en aumento en años sucesivos hasta llegar a una cifra cercana a los 60.000. Estos discos formaron la base de cualquier lista de favoritos de cualquier dj o aficionado al Soul raro, y la dieta habitual de los asistentes a clubes como el Twisted Wheel o el Torch.
Con tal masiva colección no es de extrañar que finalmente fuera el propio Levine el que se pusiera tras los platos, hecho que sucedió en el Blackpool Mecca de su ciudad natal.
Blackpool Mecca no fue sino uno más de una serie de clubes emblemáticos en los que se desarrolló el culto al Soul raro. Éste tomó el relevo del Torch, en Turnstall, Stoke-on-Trent, como a su vez éste lo había tomado del Twisted Wheel, y sería el precedente de la era dorada del Northern Soul que tuvo su momento cumbre en el Casino de Wigan.




LOS COMIENZOS DE UNA ESCENA: TWISTED WHEEL


Northern Soul Dancers


Todo comenzó más o menos en Manchester, si no tenemos en cuenta las sesiones de toda la noche que tenían lugar en el Flamingo londinense. Allí, tras la visita de Dave Godin al Twisted Wheel en 1970 y su posterior artículo para Blues and Soul, se puso de manifiesto lo que muchos ya venían constatando desde hacía tiempo: el surgimiento de todo un culto basado en los discos Soul más extraños y con un ritmo endiabladamente rápido para bailar, lo que habitualmente se hacía en las llamadas allnighters, sesiones que solían comenzar a media noche y se prolongaban hasta las primeras horas del amanecer. Estas sesiones no sólo atraían a los soulies de la propia ciudad, sino que se convertían en punto de encuentro de todos aquellos aficionados que no tenían ningún reparo en recorrer 200 ó 300 kilómetros para saber realmente qué era lo que allí se cocía, deseando conocer de primera mano si las entusiastas apologías de Godin eran fundadas. El columnista de Blues and Soul terminaba su famoso artículo así: Es mi tipo de gente, y según iba hacia la estación para coger el tren de vuelta a casa, los sonidos apenas perceptibles de la música Soul me recordaban que la sesión del domingo por la tarde había comenzado ya, y no importa las trabas que se le pongan en su camino, la música Soul, como la vida misma, sigue adelante. Porque todos y cada uno de nosotros mantenemos la fe….
Twisted Wheel ya era en el año 1964 un serio competidor para los clubes londinenses que programaban R&B tales como el Scene o el Flamingo. Su programación fue cambiando gradualmente de la música en directo a las grabaciones, y del inicial R&B al Soul. Uno de los primeros pinchadiscos que propiciaron este cambio de política musical fue Roger Eagle, considerado por muchos como uno de los pioneros en introducir los sonidos del Soul de importación entre los aficionados norteños. Curiosamente, años más tarde Eagle llegaría a decir que hubo un momento en que se sintió muy frustrado con la escena que él mismo había ayudado a crear de algún modo, cuando el anfetamínico público del Wheel le demandaba más y más discos de ritmo frenético para mantenerse en la pista bailando acrobáticamente.
El formato allnighter se consolidó como el más adecuado para el público soulie, tal como ya había sucedido en el club Flamingo de Londres. Todos los sábados, las sesiones daban comienzo a las 11 y finalizaban oficialmente a las 7,30 de la madrugada, para disgusto y preocupación de progenitores. El club de Whitworth Street se convirtió en el sitio de peregrinaje para la gente “in” del Soul, y todos lo fines de semana acudían desde todos los puntos cardinales de Gran Bretaña para escuchar lo que en sus clubes locales no podían, los nuevos descubrimientos que eran pinchados por primera vez en el Wheel. Los pinchadiscos empezaban a cobrar mucha relevancia en la escena, era habitual que apasionados coleccionistas se convirtieran en dj’s, como fue el caso de Brian “45” Phillips, cuya pasión por los discos le llevaron, primero a proveer a los dj’s del Twisted Wheel, y más tarde a ponerse tras los platos, cosa que sucedería en el periodo 1969-1970. Incluso después de dejar sus labores como dj, Brian continuó importando y vendiendo discos, y siendo uno de los proveedores habituales de la escena: era habitual encontrarme a gente sentada frente a mi casa cuando llegaba del pub, esperando para comprarme material. Ian Levine fue otro de esos proveedores de discos para las allnighters del Wheel, pero aún tendría que pasar un tiempo para que se decidiera a pinchar.
Poco después de la visita de Godin, el Twisted Wheel cerró sus puertas presionado por las autoridades locales, que denunciaban los habituales problemas de drogas que han sido siempre asociados con la escena Northern Soul.
Fueron grandes en el Twisted Wheel:

At The Discoteque de Chubby Checker
I Hurt on the Other Side de Jerry Cook
Darkest Days de Jackie Lee
There’s Nothing Else to Say de The Incredibles
Harlem Shuffle de Bob and Earl
You’re Gonna Make Me Love You de Sandi Sheldon
Gotta Have Your Love de The Shapphires
I Can’t Get A Hold of Myself de Clifford Curry
Breakin’ Down the Walls of Heartache de The Bandwagon
Boogaloo Party de The Flamingos
Ain’t Nothin’ But a House Party de The Showstoppers







This is Northern Soul: 3a parte. Golden Torch y Blackpool Mecca, es publicarà el divendres 17/04/09.

dimecres, 8 d’abril del 2009

Taboo, Barcelona Burlesque Nights


Foto: Dita Von Teese


Llllllllllladies aaaand gentlemennnnnn... passin i vegin un espectacle sensual, de colors i lluentons, que no oblidaran mai. Torna el burlesque!




A principis del segle XX apareix, en clubs de reputació dubtosa, un nou espectacle influenciat pel music hall i el vodevil però singular en la seva posada escènica: el burlesque. El burlesque, oferia actuacions de contingut eròtic protagonitzades per dones exuberants que s'acompanyaven de música mentre es despullaven. Eren strip tease amb un to còmic, picant, falsament ingenu. Una de les pioneres d'aquest gènere va ser l'exòtica i desinhibida Joséphine Baker (1906-1975), una dona poc convencional sobre la qual us recomano llegir la petita biografia que apareix a la Wikipèdia, aquí. La Joséphine a banda d'actriu i vedette burlesque també cantava, escolteu-la en aquest tema:


Durant les dècades dels anys 40 i 50, el burlesque es popularitza, especialment als Estats Units, a través de la picardia eròtica de pin-ups com Bettie Page, Tempest Storm, Diny Evans, Jennie Lee, Candy Barr o Rosita Royce. Aquesta última es va donar a conèixer pels seus peculiars números ornitològics. No us perdeu la Rosita en acció:


A partir des dels anys 90, i fins l'actualitat, es produeix un renaixement del burlesque, impregnat d'estètica retro dels anys 50, el màxim exponent del qual és l'americana Dita Von Teese -ex de Marilyn Manson- o l'espanyola Vinila Von Bismark, que podeu veure aquí en una actuació durant el 18 aniversari de la discogràfica Subterfuge.

Els seguidors de la música rockabilly, el swing, el psychobilly o el surf també han contribuit al revival del gènere. Els pares del psychobilly, els fantabulosos The Cramps , van ser dels primers grups en apropiar-se de l'estètica vintage del burlesque. Veieu, a continuació, el vídeo del single Bikini Girls With Machine Guns (Stay Sick, 1989):


Ara, el burlesque està de moda i arriba a Barcelona. Aquest dijous 9 d'abril es presenta, a la Sala Apolo, la primera nit dedicada al Burlesque, amb periodicitat mensual i on tindran cabuda l'striptease, el ball, l'humor, la música en directe, els números de circ i la màgia. L'anti-karaoke Rachel Arieff serà l'encarregada de presentar els shows d'aquesta nit que obre el cicle Taboo, Barcelona Burlesque Nights.


http://www.myspace.com/tabooapolo




I com els musictecaris som amants dels lluentons i els plaers prohibits, us recomanem, amb picardia, uns quants cd's de música burlesque per dotar el vostre hàbitat de ritmes sensuals :



VVAA. Betty Page Danger Girl. Qdk, 1997











VVAA.Tease: The Beat of Burlesque. Verve, 2005














RONNIE MAGRI & HIS NEW ORLEANS JAZZ BAND. Shim Sham Revue: Music of New Orleans Burlesque Shows of the 30's, 40's & 50's. Jubilee Music, 2003











VVAA. Take It Off! Strip Tease Classics. Rhino / Wea, 1997














dilluns, 6 d’abril del 2009

El futur de la música: les prediccions de Philippe Astor



Seguint amb la sèrie de reflexions al voltant del futur de la música, i gràcies al treball de vetlla documental dels nostres col·legues de Dole, ens complau presentar avui el que considerem un lúcid article en sintonia amb les intuïcions de Gerd Leonhard ... i cada vegada més gent. El futur de la música se'ns apareix cada dia amb més claredat.

Des de l'excel·lent blog sobre actualitat tecnològica, mediàtica i cultural Electron Libre el periodista especialitzat en indústria de la música Philippe Astor ens retrata un futur musical molt proper.


Dins d'alguns decennis, els nostres nets o bisnets s'abocaran damunt els tresors de les nostres golfes, dels bolquets de capses de CDs, aquestes galetes rodones damunt les quals els nostres avantpassats emmagatzemaven, de manera bastant rudimentària, la música.

Discuteixo amb alguns amics al voltant d'un aperitiu en ocasió dels 50 anys del nostre amfitrió. Sona una playlist a Spotify en l'equip de música que presideix la sala. He descarregat i instal·lat el programari en 5 minuts, abans de buscar la música. Els que han portat CDs ni tan sols no obren la seva bossa. La discussió gira al voltant d'aquests nous serveis de música.
Explico que molt aviat, mitjançant un abonament d'alguns euros per mes, cadascun de nosaltres tindrà accés a un servei de l'estil d' Spotify al seu mòbil. Que de manera instantània podrem intercanviar playlists o àlbums entre nosaltres al mateix bar amb les nostres combinacions, pilotar a distància la música difosa per l'ordinador o una cadena d'alta fidelitat via bluetooth, o inclús programar un ambient musical per a l'àpat en alguns segons, tenint en compte l'ambient general, les circumstàncies de la reunió i els gusts musicals de cadascuna de les persones presents.
Les preguntes esclaten. I si el nostre amfitrió no tingués connexió a Internet ni hi hagués a prop cap servei wi-fi? Preguntes encara més pertinents en la mesura que som a alguns quilòmetres d'una petita ciutat de província, en un poble on els nostres telèfons mòbils esgoten la càrrega de la seva bateria a intentar captar una xarxa. Vet aquí partit en l'explicació de dos principis : el dels sistemes de cache (memòria cau), i els de «criats digitals».


Còpia tècnica

El primer consisteix a emmagatzemar diverses hores de música en la memòria d'un aparell, per tal de poder escoltar-los sense que es requereixi connectar-se a Internet o a una xarxa 3G. Així que la combinació és a l'abast d'una connexió wi-fi, la seva memòria cache s'actualitza automàticament amb les últimes playlists del seu propietari, els últims àlbums que ha seleccionat, les últimes recomanacions dels seus amics, els últims podcasts descarregats, etc.
Aquesta còpia «tècnica» d'alguns centenars o milers de títols de música permet suplir, arribat el cas, l'absència de connexió a Internet. Encara millor, permet posar disposar de serveis de música sense requerir connexió permanent. És el principi sostingut per Slacker, un aparell de ràdio interactiva comercialitzat als Estats Units. Spotify utilitza ja aquest sistema de cache al PC, el que li permet alimentar el seu sistema de difusió parcialment peer-to-peer.
Però, com determinaran aquests serveis el que s'ha d'actualitzar a la memòria del walkman? És llavors quan intervenen els «criats digitals», assistents digitals que coneixen perfectament els gusts del propietari, la seva personalitat musical, la banda sonora de la seva vida, i que han conservat un rastre de les seves últimes peregrinacions musicals, són capaços d'establir charts (llistes) dels seus artistes preferits i les cançons més escoltades, i d'agregar de forma intel·ligent tota mena de paràmetres permetent programar una sincronització pertinent de la seva memòria cache.
És clar, aquests «criats digitals» no són per ara més que intuicions. Tanmateix, es poden imaginar molt realment «mashups» que permeten concebre aquest gènere d'agent musical intel·ligent. Combinant per exemple les estadístiques de Last.fm (el meu perfil) i de les eines de generació de playlists de l'estil de MusicIP Mixer . Aconseguint un primer grau d'intel·ligència amb objectius de personalització.


Agents intel·ligents

Aquest agent intel·ligent pot també ser dotat d'una certa autonomia i recórrer totes les xarxes socials, serveis musicals i altres intercanvis del seu propietari relatius a la música (per e-mail i missatgeria instantània, als fòrums, etc.), per tal d'optimitzar el grau de pertinència de la pròxima sincronització, en funció de paràmetres diversos que es podran fer variar a voluntat.
Es podrà per exemple demanar al seu agent la capacitat de preveure diferents ambients musicals per a una trobada entre amics, posant-lo en relació amb els agents intel·ligents de tots els invitats, per tal del que tingui igualment compte dels seus gusts musicals.
Se li podrà igualment confiar el paper de mantenir a la nostra disposició sigui quin sigui el servei al qual un es connecta (Deezer, Jiwa, Spotify, Last.fm, Pandora, etc.), el conjunt de les nostres playlists, preferències i altres criteris de navegació als catàlegs de música.
És en aquest àmbit que resideixen els majors jaciments d'innovació i de creació de valor afegit en matèria de serveis musicals. I és aquest gènere de valor afegit el que estarem del tot disposats a pagar en el futur, per damunt de l'accés més obert que sigui al conjunt dels catàlegs, cosa que resultarà una comoditat.
La «descàrrega» de música, llavors, quan es produeixi encara, esdevindrà una senzilla comoditat tècnica totalment transparent, tal com la sincronització d'un mòbil o d'un walkman. Serà un senzill mitjà tècnic per suplir l'absència esporàdica de connexió al «cloud», al núvol musical dins Internet.
En aquest context, la descàrrega «il·legal», tal com es practica avui, amb l'única finalitat de constituir el propi núvol de música en local, ja no tindrà molt interès. I la seva «gratuïtat» no li procurarà cap avantatge veritablement « competitiu » de cara a les ofertes de servei legals. S'haurà convertit, fins i tot, en el parent pobre del consum de música.
Haver de descarregar la música abans d'escoltar-la s'haurà fet un procés arcaic, una restricció a la qual ja no tindrem necessitat de doblegar-nos, com a molt un dispositiu tècnic transparent destinat, com el sistema cache de Slacker, a garantir-nos un accés instantani al «cloud», en qualsevol lloc i en qualsevol circumstància.

El context esdevé el rei

Des de demà, les botigues virtuals d'Apple, de Nokia, de Blakberry, de Google, vessaran d'agents musicals intel·ligents que es podran instal·lar sobre el mòbil o qualsevol walkman wi-fi, i des dels quals es podran utilitzar els serveis per uns quants euros al mes. És allà on residirà, en essència, la nova economia de la música. I els que la produeixen podran saber, a l'instant T, quantes persones, en un poble, una ciutat, una regió o un país particulars, han escoltat o estan escoltant tal o tal títol.
Ja no és el propi contingut, o el fet de posseïr-lo, que tindrà un valor en si mateix, sinó la seva pertinència respecte al context en el qual hom hi accedirà. I el valor afegit d'un servei de música, la que el consumidor estarà dispossat a pagar alguns euros per mes, residirà en la seva capacitat per concedir aquest contingut en perfecta adequació amb un context, que podrà ser una emoció o una circumstància particular.
Des d'aquest moment, serà el nombre d'escoltes, i no el nombre de descàrregues, que determinarà la remuneració dels titulars dels drets de la música. I com més riques i pertinents siguin les metadades que acompanyaran una cançó o un fragment de música, més oportunitats tindran de sortir en un context particular i de ser escoltats.
Un projecte de llei com Creació i Internet no preveu en absolut aquesta evolució, amb totes les conseqüències que això pot tenir: per exemple, la de frenar la innovació en el desenvolupament d'ofertes legals amb gran valor afegit, que tenen en compte aquest nou paradigma. Però la resta del món, és una sort, no esperarà que França es desperti.

Enllaç a l'article original en francès.
Traducció de Josep Lluís Villanueva Fontanella
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divendres, 3 d’abril del 2009

This is Northern Soul: 1ª parte



DEAN PARRISH. I'm On My Way .


Avui dia, les xarxes socials com Myspace o Facebook, faciliten la interconnexió de persones amb aficions, inquietuds o interessos similars. En l'era de les cintes cassette i de l'MS-DOS, les revistes musicals i els fanzines funcionaven com una mena de primitives xarxes socials. Corria l'any 1992, quan llegint la revista Ruta 66 em vaig assabentar que algú havia traduït al castellà el llibre Mods! de Richard Barnes, la bíblia modernista per excel·lència. Com que el llibre era de complicada adquisició si no viatjaves a Londres i, a més a més, el meu anglès deixava bastant que desitjar, vaig decidir escriure una carta al noi de Madrid que oferia la seva traducció en una edició casolana (escrita a màquina i enquadernada amb "canutillo"). Així va ser com vaig conèixer al Luis Paz, un bon amic amb qui he compartit nits inoblidables de ball i dèries musicals similars. Fa uns mesos el vaig convidar a escriure per a l'AMPLI un article sobre Northern Soul, una música que quan l'escoltem ens provoca automàticament tal estat de felicitat i bon rotllo que les oïdes aplaudeixen amb els peus i apareixen papallones de colors al nostre voltant.
Us presentem la primera part de l'article que ha escrit el Luis. Al llarg de les properes setmanes, anirem publicant els capítols successius. Esperem que us agradi.
Miss Danger.


De todas las subculturas o cultos juveniles que se han venido sucediendo a lo largo de los últimos cincuenta años, el de los aficionados al Soul raro es el que me parece más intrigante. Quizá por su origen, en el mismo centro de Inglaterra y muy alejado de las grandes urbes en las que uno supone que se originan todas las cosas; quizá por su filosofía hedonista, esa que más tarde sería explotada comercialmente con el boom de la era disco; quizá por el misticismo asociado a la figura del disc jockey, convertido en protagonista de una escena en la que descubrir “tesoros” musicales otorgaba un caché equiparable al de los propios intérpretes sino más. De lo que sí estoy seguro es de que fue el ritmo, la emoción y el sentimiento de esa maravillosa música que finalmente fue etiquetada como Northern Soul la que me enganchó para siempre y aún hoy me hace mantener la fe.



UNA DEFINICIÓN

Para comenzar, es importante conocer los orígenes y el significado del término que definiría toda la escena: Northern Soul. Bien, traducido literalmente uno puede llegar a pensar que se trata de música Soul hecha en el norte, y siendo el Soul un género surgido en los Estados Unidos, más concretamente en el norte de ese país. No es cierto. El Northern Soul debe ser de las pocas, sino la única de las subculturas que toma su nombre de la zona donde se popularizó la música asociada a ella en lugar de donde se produjo realmente esa música, a muchos kilómetros de distancia y con un océano de por medio. Fue en el industrializado norte de Inglaterra, en los clubes de baile de ciudades como Bolton, Manchester, Stoke-On-Trent, Wolverhampton o Blackpool, donde los aficionados al Soul comenzaron a demandar nuevos sonidos bailables en la onda Motown, pero a los que sus oídos no estuvieran tan acostumbrados. Nowhere To Run estaba muy bien, pero era relativamente fácil de conseguir, cualquiera podía tener el single de Martha & The Vandellas, sin embargo un single importado como Open The Door To Your Heart de Darrell Banks le confería a uno cierta exclusividad y respetabilidad entre los que sabían del asunto, y de esto se dieron cuenta muy pronto los disc jockeys de la escena Soul.




DARRELL BANKS. Open The Door To Your Heart.






El porqué del arraigo de la música Soul en el norte de Inglaterra es un tema que daría mucho que hablar y quizá nos desviaría demasiado del asunto que nos ocupa, pero a grandes rasgos se podría decir que el ritmo de las modas y tendencias en los años sesenta no era ni mucho menos el que puede haber hoy, donde se generan y se entierran de un día para otro. Y tampoco era lo mismo vivir en un capital cosmopolita como Londres a hacerlo en una pequeña ciudad a doscientos o trescientos kilómetros de distancia. Las modas que se generaban en Londres podían tardar en arraigar en esas pequeñas ciudades, donde las oportunidades para estar a la última eran mucho más escasas. Hacia el año 1964, hubo una escena juvenil que saltó a las portadas de los periódicos por sus enfrentamientos en las playas del sur de Inglaterra durante los días festivos contra los rockers, se trataba de los mods.

Pero cuando la prensa descubrió el hasta entonces culto secreto de los mods, resulta que éstos no eran más que jovencitos aburridos y con ganas de jaleo que se habían apropiado de la estética, la música y la filosofía de vida que los originales trataban de mantener de una manera totalmente elitista. La exposición y el escarnio al que se vieron sometidos los mods tuvo como consecuencia que los faces, los originales, abandonaran o se recluyeran aún más, pero también que todo lo relacionado con el culto mod se diera a conocer a nivel masivo, aunque en ocasiones bastante desvirtuado. Sea como fuere, en el año 1965 se puede decir que lo mod estaba prácticamente finiquitado en Londres, pero no era así en Manchester, por ejemplo.



ALTON ELLIS. Get Ready For Rocksteady.

Los mods adoraban la música negra, sobre todo el R&B, pero también estilos como el Rocksteady y el Soul. Los chicos norteños que iban de mods captaron la filosofía hedonista de éstos, dedicados las 24 horas del día a parecer y ser cool, coleccionar discos y pasarse las noches bailando en los clubes, y desde luego no había mejor música para bailar que el Soul.
Visto en retrospectiva, parece que dentro de las modas y estilos musicales que se sucedieron en los años sesenta, 1967 tiene reservado su lugar en la historia como el año de la psicodelia, y a veces se tiene la errónea impresión de que todos los grupos o solistas del mundo musical, ya fueran de uno u otro estilo, se vieron sumergidos en una vorágine colorista y alucinógena, con el disco Sgt. Peppers and the Lonely Hearts Club Band de los Beatles como referencia omnipresente.
Desde luego es una visión muy simplista, y ni tan siquiera se puede aplicar a Londres, claro epicentro cultural a mitad de los años sesenta, donde un todavía reducido número de “creyentes” del underground comenzaban a darse cita en clubes como el UFO de Tottenham Court Road. El Soul todavía era grande y enormemente popular en el año del verano del amor y no dejaría de serlo durante la última parte de la década. Las estrellas emergentes como Aretha Franklin, Otis Redding, Sam & Dave, y un largo etcétera, no hacían sino que testificar el buen momento de un estilo que se había consolidado tras el éxito de sellos como Motown, Chess o Atlantic. Si en Londres las preferencias musicales en las programaciones de los clubes iban cambiando paulatinamente al ritmo de la nueva moda underground o psicodélica, los clubes del norte se resistían, y una banda como los Pink Floyd de Syd Barrett, era habitualmente abucheada y saludada con el lanzamiento de todo tipo de objetos en sus actuaciones fuera del circuito londinense. En resumidas cuentas, en los clubes del norte de Inglaterra aún se veían muchas más camisas Ben Sherman que con motivos paisley.

La popularidad de la música Soul dio lugar a que se abrieran tiendas de discos especializadas en las que podían adquirirse vinilos de importación, así como el material editado por los sellos nacionales. Una de esas tiendas, Soul City, en el barrio londinense de Covent Garden, regentada por Dave Godin, periodista musical para la revista Blues and Soul y gurú de la música negra en general, tuvo mucho que ver con la acuñación del término Northern Soul.
La muy británica costumbre de los aficionados al fútbol de acompañar a sus equipos allá donde jueguen, atraía cada sábado a muchos de esos supporters a la capital inglesa venidos de todos los puntos cardinales de la Gran Bretaña, principalmente de ciudades del norte. Muchos de estos chicos compartían su afición por el fútbol con su amor por la música Soul, y aprovechaban estos viajes a Londres para ampliar sus colecciones y hacerse con las novedades en forma de singles que Godin ponía a disposición en su tienda. Los empleados de Soul City notaron cierta tendencia de estos jóvenes norteños a preguntar por grabaciones antiguas, o contemporáneas que estuvieran en la onda rítmica del sonido Motown, en lugar de las que más en boga estaban en ese momento en las listas americanas de música negra, donde los sonidos funk se estaban imponiendo.


¿Pero a quién se le ocurrió realmente el término Northern Soul? Todas las informaciones parecen coincidir en que fue el propio Godin el que se lo inventó, sin embargo un muchacho llamado Paul Clifford, hijo de uno de los dependientes de Soul City a finales de los sesenta, reclama para su padre el honor de haber acuñado el término: Mi padre me dijo que fue a él a quien se le ocurrió el término Northern Soul. Él y Dave Godin eran muy amigos, como uña y carne. Cuando empezó en la tienda, también comenzó a vender discos a través de una lista que enviaba por correo. Clasificaba los discos por géneros, y algunos de ellos los catalogaba como Northern Soul, otros como Floaters, y así. Así que parece ser que fue Arthur Clifford, que era como se llamaba el padre de Paul, quién debe llevarse los honores. Arthur, también conocido en la escena Soul londinense como Cliff Clifford, fue secretario de la UK Otis Redding Appreciation Society y tenía pensado visitar a Otis precisamente la semana en la que éste falleció en accidente aéreo. Había planeado incluso quedarse una temporada en los Estados Unidos, sin embargo la tragedia le hizo reconsiderar el asunto y se quedó finalmente en Londres, donde terminó trabajando durante los sábados en la tienda de Godin.
Aquellos aficionados al Soul raro que venían del norte de Inglaterra buscando música de sellos como Okeh!, Verve, Cameo Parkway, Stateside, Mirwood, etc., no tenían que andar rebuscando demasiado, iban directamente al cajón marcado como “Northern Soul” y allí sabían exactamente lo que iban a encontrar. Cualquier cosa publicada por las compañías antes citadas entre 1963 y 1967 era firme candidata a engrosar las filas de ese cajón.


... Continuarà.


Northern Soul Dancers.



JUDY STREET. What.


This is Northern Soul: 2a parte. Un Sonido: Es publicarà a l'AMPLI el divendres 10/04/09.

Autor: J. Luis Paz Grajera.

dijous, 2 d’abril del 2009

Carles Santos desfila amb el seu piano per les Rambles de Barcelona per inaugurar el nou Arts Santa Mònica. 01/04/09

L'AMPLI es fa ressó avui d'una notícia publicada per la ACN , Agència Catalana de Notícies, amb el reportage de la performance efectuada ahir, dimecres, pel compositor i pianista Carles Santos.



El músic de Vinaròs Carles Santos ha estat l'encarregat d'inaugurar aquest dimecres el nou Arts Santa Mònica, l'espai de creació artística ubicat a l'antic Centre d'Art Santa Mònica al final de la Rambla. Per fer-ho, ha escollit una acció musical que ell mateix ha qualificat de 'divertiment, de conducció teatral i musical' i que ha començat a la Rambla de Canaletes. Amb un piano de cua damunt d'una plataforma amb rodes, el pianista ha desfilat tot el carrer, fins arribar al Centre d'Art. Dos actors damunt del piano s'encarregaven de completar l'espectacle, seguint la música de Santos. En definitiva, ha estat un muntatge on la passió i el moviment s'emportaven tot el protagonisme.

Web oficial de carles Santos: http://www.carles-santos.com/
Article a la Viquipèdia

Un dit és un dit.mp3 / Carles Santos / Maribel Monar, soprano / Inés Borrás, piano / Conjunt instrumental, 18 músics / 1999 (36'17" 41'4Mb)

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dimecres, 1 d’abril del 2009

Recomanats d'abril '09, a la Biblioteca Fort Pienc

La Biblioteca Fort Pienc us presenta les recomanacions musicals d'aquest mes d'abril.
















Aquesta guia es complementa amb un llistat complet de totes les novetats i de l'exposició, és clar, de tots els cd a la planta baixa de la biblioteca. Aquí va!


dissabte, 28 de març del 2009

Fòrum de l'estat de la música '09: INFOXICACIÓ

El dijous 26 de març, a l'encantador teatre del Centre Moral de Gràcia, els inquiets activistes d’Indigestió van organitzar el 8è Fòrum sobre l'estat de la música. Una iniciativa original on 10 persones vinculades a la música disposen de 5 minuts per abordar un tema i deixar l’aire ple de suggestions. El baix d’Eduard Altaba va emmarcar cada intervenció generant un fèrtil estat d’expectativa.

Un musictecari era allà per dir la seva. A continuació trobareu, més o menys, el que va encertar a dir, sota el títol d’INFOXICACIÓ.



1.- Signs of the times

En un típic viatge, tard o d’hora apareix una església al paisatge i algú, mirant el seu arc, diu: “es gòtica” o “és romànica”. És una observació elemental que sempre m’ha fascinat per la seva modesta obvietat (com dir “la porta és verda” o “és de metall”). Però potser també em fascina per alguna raó més insidiosa, relacionada amb el tema d’aquesta presentació: per la senzillesa simbòlica i informativa que hi ha al darrera. La possibilitat de que una estètica que abasta anys, segles, es pugui identificar amb un emblema simple: arc semicircular o arc de pic.

Immediatament, és temptador preguntar-se si hi ha alguna signe a l’estètica dominant dels últims 20 anys que funcioni com les portes de les esglésies pel món de la música i permeti al seu consumidor identificar-la amb el seu temps.

És difícil distingir els signes d’una època quan encara s’hi està immergit. Però sembla clar que ara podríem apuntar cap a un cert amuntegament, observant que tots els estils tenen la seva vigència, simultàniament: la world music, el punk, el new age, el hip hop, l'indie, el folk, el rock, el heavy, el jazz, el pop… Només predomina de forma mediàtica la música adolescent, però fora d’aquesta exigua franja d’edat tot va a l’hora. Tot està a disposició permanent de tothom, i sense una sola forma identificativa a les portes de les nostres esglèsies estètiques. Potser l'únic signe possible d'aquests temps és aquesta suma encavalcada de signes.


2.- Internet fa vaga a la japonesa

He dit 20 anys, perquè coincideix amb el naixement d’Internet, malgrat que els seus dispositius més potents i determinants han anat apareixent els últims 10 -o millor 5- anys.

Em depassa la possibilitat de calibrar la importància d’Internet. Però el seu caràcter de revolució informacional és inqüestionable. Potser aquesta revolució no té una traducció cultural o estètica immediata: és cert que està generant les seves dinàmiques, les seves pròpies mitologies, però també (segons experiència quotidiana de cadascú de nosaltres) està comportant grans tones d’informació i propostes superficials, falses o gratuïtes. Fins al punt que -sovint- es podria pensar, potser equivocadament, que la sofisticació i el treball meticulós de les obres li quedarien al marge.

Hi ha tantes vies informatives que enumerar-les és ociòs. Però només cal pensar en la inaturable metàstasi de fòrums, blocs, comentaris de blocs... tantes veus i tantes possibilitats de gestió i comunicació directa i informació.
Però afortunadament aquesta presentació no és una glosa de l’eina meravellosa que és Internet, sinó que es centra en una de les seves possibles conseqüències: la infoxicació, la intoxicació informativa. Es pot donar aquesta intoxicació per excés (indigestió), per falta d’elements d’origen saludable (contaminació), per l’admissió d’afirmacions no justificades que generen coneixements falsos (manipulació). A una enciclopèdia hi ha experts, autoritats, que signen la informació i les fonts. A Internet els continguts sovint són frankensteins fills del copy/paste/adulterate, i l’autoritat és una hidra difusa.

Quan s’està orientat dins un tema, i es busca una cosa concreta, Internet esdevé l’eina informacional més potent inventada per la humanitat. Però quan no es té una idea precisa, quan es l'usuari necessita orientació, es té al davant un calaix desastre amb escasses garanties, que desborda per la seva immensitat.


Per a les ciències de la informació (parlo tant de periodisme com de la biblioteconomia) l’excés de resposta és una mala resposta i s’anomena soroll. En l’àmbit científic es coneix com a agnotologia: és el procés mitjançant el qual més informació genera menys coneixement. Es tracta d’un llindar atordidor, una vaga a la japonesa de la informació per boicotejar el coneixement que Internet ha traspassat. Quan el volum d’informació és improcessable, augmenta la pèrdua de sentit (i augmenta també la seva cerca d’un sentit per mitjans no lògics, sinó fins i tot esotèrics). La gratuïtat -en els dos sentits de la paraula- de bona part de la oferta de la xarxa pot resultar molt cara.

És evident que Internet, juntament als seus incommensurables beneficis informatius, porta adherida aquesta amenaça als seus bolquers. L'expansió ensordidora de l'agnotologia, de la infoxicació. Si això no sembla clar, potser és que aquesta paraula -agnotologia-, al sumar-se al terme infoxicació, genera també la metàstasi bloquejadora del coneixement que ella mateixa descriu. Com aquesta mateixa intervenció: més soroll ambiental.

Aquesta intoxicació massiva d’informació té algunes conseqüències socials:
- info-estrés
- falta de temps per digerir i processar la informació
- la sospita de que la hipòtesi de Divertirse hasta morir, de Neil Postman era vàlida: repassant les dues distopies literàries del segle XX, la nostra societat no seria tant 1984, com Un mundo feliz. No viuríem tant en un món de control fred, sinó en un ambient diversió (que no alegria) a tota hora.


3.- La infoxicació musical

La difusió de la música ha trobat a Internet eines de capacitats inaudites. I això l'ha revolucionada totalment. També ha afectat a la set de música, més gran que mai. Qualsevol ordinador personal acumula milers de megas de música que potser no s’escoltaran mai. L’allau és (tot són hipòtesis) aplanador.

Conseqüències per a l'adquisició de música: tot està a disposició permanent i gratuïta, quasi tota la música està a xarxes de descàrregues P2P i a portals com el brillant Spotify, on ja no cal descarregar res.

En aquest context, un usuari que vol orientar-se en un domini musical que ignora, què tria?, quina música es descarrega? qui l’aconsella? Com distingir uns arcs musicals d’uns altres al nostre temps i amb tants gegantins calaixos desastre a la nostra disposició? Si un usuari pot escoltar 10 CD’s nous al dia, els hi podrà fer algun cas?, podrà posar-hi tanta atenció en l’escolta com a aquell disc al que tornaves i tornaves quan només en tenies 30 discos al teu abast? més discos, a partir d'un cert llindar, no serà igual a menys discos?

A l'àmbit musical aquestes eines han generat:

- una increïble proliferació de propostes: s’ha trencat la clàssica cadena “Selecció de talent” -> “Producció i gravació” -> “Difusió i distribució”, cadascuna d’aquestes etapes amb els seus poderosos interessos creats. Això ha comportat la creació de tones de música autoproduïda, ha desvinculat l'obra de les prestacions físiques i s'han atomitzat gèneres i tendències (senyors, existeix el japo-techno-grass!).


- noves possibilitats com la música lliure (els seus dipòsits ara per ara no estan filtrats per qualitat o per cap altre criteri i difícilment assoleixen el valor representatiu de qualsevol col•lecció tradicional), i el contacte virtual de músics i fans
- falta de temps per tornar a un disc repetidament
- falta o evanescència de referents col•lectius
- possibilitat de serendipies fèrtils a les cerques atzaroses

A Internet, on estan els precriptors de la música? Podrien ser personals, com els bloggers. Podrien ser automàtics, com els mecanismes de personalització de les plataformes musicals (tipus “My LastFm”).

Fora de la Xarxa, trobem encara la crítica musical impresa. I, perquè no, els centres musicals públics. Aquells obertament desinteressats, guiats per criteris artístics. Les biblioteques públiques. Els musictecaris del temps present que refusen morir.

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